Una prueba sencilla para saber cual es el temperamento de tu hijo es lo que él denomina "prueba del mall" o "prueba del centro comercial".
Cuando estéis en un centro comercial en un horario sin mucho público, debes soltar al niño de la mano y le das la espalda. Pero siempre vigilándole de reojo. Dependiendo de la actitud que tome se podrá clasificar su temperamento en:
- Resiliente: Cuando se quede quieto mirando a su alrededor. En psicología, el término resiliente se utiliza para denominar a aquellas personas que saben sobreponerse a muertes, periodos de dolor emocional o contratiempos.
Se trata de niños activos que disfrutan con situaciones nuevas y con personas que acaban de conocer.
Puede ser muy estimulante para ellos mantener una conversación contigo o que les leas un libro a la hora de irse a dormir.
También es bueno para ellos que les pidas ayuda en tareas simples y adecuadas a su edad. Así los harás sentirse útiles.
- Cauteloso: Cuando empiece a llorar y corra a aferrarse a tus piernas.
Se trata de niños tímidos con los desconocidos y ultrasensibles. Suelen frustrarse con facilidad, pero a la vez son muy observadores.
Será bueno para ellos enseñarles a ser pacientes ante los diferentes hechos de la vida. También será muy positivo crearles rutinas.
- Enérgicos: Cuando sale corriendo y en cualquier dirección ya que quiere descubrirlo todo y es curioso por naturaleza.
Se trata de niños acelerados, muy impredecibles y con altos y bajos muy pronunciados en su ánimo. También son impacientes, impulsivos y siempre van llenos de magulladuras, rascadas o morados.
Para descargar su ánimo y hacer que se cansen son buenos los juegos al aire libre y también que jueguen con mascotas y se hagan cargo de ellas. Asimismo, les debes marcar límites claros, pero flexibles.
















